¡Chile libre Canalla!
Sin esas palabras te quedas fuera. En medio del oscuro callejón. Con hambre y sediento. Tal es la contraseña de un lugar mágico y clásico de la bohemia santiaguina. Atendido por su dueño, se alza indómito e inmortal "El Rincón de los Canallas" en medio de la calle San Diego (en el 379 para ser más exactos)
Ni siquiera la dictadura pudo poner fin a la fuerza de sus maremotos y de los combativos platos especialidad de la casa (como el vietnamita o el amongelatina por ejemplo). Hoy, a pesar de que las condiciones políticas cambiaron, mantiene su aire clandestino de antaño, lo que hace aún más especial aventurarse por aquellos rumbos para celebrar. Vayan sin temor. Les aseguro que no se arrepentirán.